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lunes, julio 26, 2021
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Alojaron en la Comisaría al “Duende de las parejas”

“El Duende de las Parejas” llegó a la comisaría local la pasada semana, a raíz de un intento de fuga ocurrido en Baradero, que demandó el traslado de los presos. Daniel Bergman de 30 años está detenido por abuso de armas y resistencia a la autoridad, pero cumplió condena por asaltar parejas y abusar de los hombres a fines de 2002. Lo llaman también “Cubija” y estuvo involucrado en el crimen de Analía Ledesma.

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“De esos personajes que hay en cualquier pueblo, pero muy peligroso”, así catalogó un baraderense a Daniel Bergman, alias “Cubija” o “El Duende de las Parejas”, un delincuente oriundo de la vecina ciudad que desde la pasada semana está alojado en un calabozo de la Comisaría de San Pedro.
El traslado de Bergman, llamó la atención no sólo por las características del detenido sino porque a pesar de su historial delictivo fue derivado a una dependencia común. Por lo que se sabe, la decisión obedece a una urgencia surgida en la Comisaría de Baradero. Allí, se registró un intento de fuga que fue frustado por el personal policial, al descubrir que un grupo de presos había abierto un boquete en la conexión de un sanitario con la tubería de cloacas, para poder escapar. A raíz de este suceso, se iniciaron trabajos de reparación en los calabozos que obligaron al traslado de los presos alojados. Algunos fueron derivados a Ramallo, y otros como Bergman, recalaron en San Pedro. “Está detenido por un hecho de abuso de armas y resistencia a la autoridad, pero es verdad que es una persona muy nombrada porque tiene varios antecedentes y estuvo preso en un penal muchos años atrás”, explicó el segundo jefe de la Comisaría de Baradero.
El Capitán Frontera dijo que personal que trabajó hace varios años en esa ciudad conoce a Bergman y que lo califican como un sujeto peligroso porque además de asaltos a mano armada, se le imputan hechos de abuso sexual muy particulares.

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Violador de hombres
A Bergman se lo conoce como “El Duende de las Parejas”, porque a fines del año 2002 había sido acusado de asaltar a mano armada al menos a seis parejas en la ciudad de Baradero.
El mote se lo habría adjudicado la propia policía que intervino en su detención en esa oportunidad, y que tuvo que pasar por situaciones inéditas para atraparlo.
El delincuente actuaba junto a otro, menor de 16 años, en la rotonda ubicada sobre la zona de barrancas, que es frecuentada por las parejas durante las noches y que también es conocida como “Villa Cariño”. A mano armada, robaba todas las pertenencias incluídas las ropas que vestían.
Pero lo más grave, es que al menos tres de las víctimas masculinas lo acusaron de haber abusado sexualmente de ellos durante el asalto. Si bien, los abusos nunca trascendieron porque las autoridades mantuvieron estricta reserva atendiendo a lo delicado del asunto, es una constante el comentario ciudadano.
La detención se produjo a fines de 2002, cuando un par de policías simuló ser una pareja y esperó a ser atacada por “El Duende”. Uno de los efectivos, integra actualmente la Comisaría de San Pedro y fue quien confirmó a La Opinión que se vistió para la ocasión “con una peluca de cotillón y los labios pintados” para engañar al ladrón. “Estuvimos varios días en la rotonda de la 41 y costanera, a bordo de un auto con vidrios polarizados. Cuando vinieron a meternos caño, los agarramos”, relató el agente.
En la causa que entonces se inició, constaban también los abusos que el delincuente habría cometido “utilizando un palo” según refirió el mismo policía, y las agresiones a las mujeres que golpeaba aunque nunca intentó violarlas.
“Es una persona que está delinquiendo desde los 11 años, incluso se había comentado que lo habían matado en una cárcel pero luego fue detenido nuevamente”, dijo otra fuente del caso.
En su extenso prontuario, figura también como involucrado en el resonante crimen de Analía Ledesma ocurrido en Baradero. Bergman tuvo que declarar durante el proceso pero luego fue acusado de falso testimonio y detenido por eso.
En Baradero, todos lo conocen sólo como “Cubija”, un apodo que se ganó justamente estando preso porque solicitaba en forma muy insistente a los agentes, “traéme una cubija”, “traéme una cubija”.

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