Allanaron la casa de un hombre que mandaba videos porno por WhatsApp a una chica de 13 años
La policía llegó al domicilio el viernes, aprehendió al sujeto y le secuestró teléfonos celulares y otros elementos de interés para la causa. La adolescente le contó lo que sucedía a su madre y la mujer le siguió el juego al depravado, que empezó a enviarle videos sexuales con mensajes relacionados con “enseñarle” a hacer lo que allí se observaba. Tras la notificación, fue liberado. Hay otras chicas a las que también les escribió por Facebook.
Al otro día de que el fiscal Jorge Leveratto, de la Fiscalía tematizada en cyberdelitos como pornografía infantil y grooming, dictara charlas al respecto en colegios de San Pedro, la policía allanó un domicilio en el marco de un caso relacionado con esos delitos.
La denuncia del acoso a través de internet a una persona menor de edad por parte de un adulto, con fines sexuales, había sido radicada por la familia de la víctima en la Comisaría de la Mujer, donde la recepción de este tipo de acusaciones creció en los últimos tiempos.
La fiscala Viviana Ramos, que interviene en la causa, solicitó una orden de allanamiento que fue otorgada por el Juzgado de Garantías interviniente y el procedimiento se hizo efectivo el viernes en el domicilio de la persona acusada.
El imputado es un hombre de alrededor de 40 años y la víctima tiene 13. El acusado fue aprehendido, trasladado a Fiscalía para ser notificado de la causa y puesto en libertad mientras continúa la investigación.
En el marco del operativo, en ese lugar fueron secuestrados teléfonos celulares y otros elementos de interés para la causa.
La denuncia fue radicada el 28 de mayo, una semana antes del allanamiento, por parte de la madre de la víctima. La nena le había contado unos días antes que un hombre le empezó a escribir por Facebook y que la conversación subió de tono.
La madre le siguió el juego al depravado e intercambiaron números de teléfono para continuar la charla vía WhatsApp. El hombre quería que la adolescente vaya a su casa. Le decía que vivía con su madre y que le pagaría el remis.
Un día comenzó a enviarle videos con contenido sexual explícito y, creyendo que hablaba con la chica, le decía que él podría enseñarle todas esas cosas. En un momento, él dudó. La madre de la víctima le pidió a la chica que le mande un audio. Él siguió. El día en que la mujer fue a la Comisaría, mientras estaba dentro de la dependencia, los videos y las invitaciones sexuales continuaron.
“El miedo mío es que anda suelto”, dijo la denunciante a La Opinión. El lunes por la mañana, cuando la chica salía para la escuela, él estaba en la zona. El domingo le había escrito por Facebook: “Qué hacés, cosita”. Hacía dos días que habían allanado su casa. A la hermana también le comentó fotos y a una compañera de colegio le habló por mensaje privado. “Le pedí que bajara todo lo que le manda, así lo presentamos en la Comisaría”, contó la denunciante.
La Comisaría de la Mujer y la Familia puso a disposición de la familia la intervención del Servicio Local de Promoción y Protección de los Derechos del Niño y el Adolescente. La familia de la víctima pidió una restricción perimetral para con el denunciado. “Mi miedo es que ande suelto y nos haga algo”, señaló la madre de la chica acosada.

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