Aguardan pericias por la aparición de autos mellizos
Una investigación que lleva unos meses arrojó distintos resultados, en su mayoría positivos. Se prevén más operativos para detectar operaciones similares.
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No es novedad en San Pedro. Hace tiempo que esta clase de operaciones se vienen registrando, pero llamativamente con el paso de los años nadie intervino. Desde los años ’90, cuando la policía desbarató una banda dedicada a las operaciones de autos mellizos, más conocida como “La Banda del General”, en la ciudad fue creciendo la comercialización y circulación de ese tipo. Siempre alguno aparecía, pero pasaba inadvertido, es decir que indefectiblemente alguien “hacía la vista gorda” para que las transacciones sucedieran sin inconvenientes.
Actualmente, la policía de la Provincia de Buenos Aires, puntualmente la Departamental San Nicolás ha tomado la decisión de acabar con esta ilegalidad y desde hace unos cuantos meses, al menos en San Pedro, se registraron operativos y secuestros de vehículos con documentación apócrifa.
Lo llamativo del caso es que en algunos de los operativos registrados en talleres y lugares donde se comercializan vehículos, en su mayoría conducen al mismo lugar, y hacia allí conduce la investigación.
El secuestro de un vehículo perteneciente a una persona conocida en el ambiente sindical de la ciudad destapó varias aristas que están siendo tenidas en cuenta por la Justicia. La semana pasada, una comisión policial secuestró un auto marca Renault Megane II azul que pertenecía al secretario local del Sindicato de Trabajadores Municipales, César Parzón. Esta sería una operación más de las tantas que se habrían efectuado tiempo atrás por una misma persona.
“Se trata de una investigación que venia llevando a cabo la policía de San Pedro desde hace un tiempo”, aseguró el Jefe de la Policía Departamental San Nicolás Hugo Prado. “Se comprobó que la cédula de identificación era falsa y al realizarse la pericia se estableció que la numeración del motor era ilegible y la del chasis estaba adulterada. Es posible que este señor haya sido engañado, pero lo cierto es que en los últimos tiempos hemos secuestrado varios vehículos comprados en ese lugar. Se trata de un comercio ubicado en Rómulo Nahón y Tres de Febrero”, detalló el Comisionado.
El dirigente dijo haber sido engañado y que obró de buena fe: “Yo saqué un crédito y puse otro auto que tenía para poder comprarlo”, dijo Parzón respecto a la operación. “Primero fui a la Comisaría y me dieron un papel donde me aseguraban que el auto estaba en perfectas condiciones y resulta que ahora me veo envuelto en esto”, relató. Fuentes confiables aseguraron que nadie en la Comisaría está autorizado a entregar el detalle que mostró Parzón y que además eso no garantiza nada.
Todo se descubrió luego que se detectara que el auto original era propiedad de una mujer domiciliada en Reconquista, Santa Fe. Lo más llamativo es que este mismo vehículo había pertenecido a un conocido policía de nuestra ciudad.
Mientras la investigación continúa, quedan varios puntos por enlazar, pues aparecen vinculados nombres ya conocidos en distintos casos de este tipo, entre ellos habría algún parentesco con aquella “Banda del General”.
Por el momento Parzón está incluido en la causa como encubridor y se aguarda de un momento a otro la pericia final a cargo de un perito metaloquímico, que determinará si el vehículo secuestrado es de procedencia dudosa.
Más sospechas
Sobre el fin de semana, a la altura de la localidad de Lima, en el kilómetro 103 de la Ruta Nacional N 9, en la colectora del carril Buenos Aires-Rosario, se halló un vehículo que había sido abandonado. Se trata de un utilitario Peugeot Partner blanco que poseía el número de motor ilegible y se habría establecido que había sido robado en el mes de octubre en la localidad de Vicente López. Los investigadores no descartan la posibilidad de que se trate de otro vehículo “mellizo” adquirido en nuestra ciudad y una vez conocida la noticia de lo que estaba sucediendo, su comprador lo “tiró” allí. Según se dice, luego de estos operativos varios vehículos que rodaban por las calles sampedrinas –lujosos, por otra parte– desparecieron como por arte de magia. Se estima que los mismos podrían ser parte de alguna que otra operación efectuada en algún taller automotor de nuestra ciudad.
