Agredieron a una niña “por linda”
Se trata de una menor de 13 años que durante meses recibió amenazas. Fue fustigada verbalmente y el pasado 9 de mayo recibió una golpiza dentro del aula de la escuela a la que asiste. Los padres preocupados pidieron que estos hechos no se repitan. Es el “cuarto que tiene lugar en el mismo establecimiento”, aseguraron.
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Los casos de violencia entre adolescentes, entre jóvenes mujeres que pelean por un hombre o entre niñas que se tienen envidia porque una es linda, flaca y alta o porque tiene un jean más bonito, ya no sólo se ven por televisión sino que comenzaron a tener lugar entre los jóvenes de la ciudad.
El caso de “EC”, como llamaremos a la niña de 13 años, alumna de la Escuela Nº 4 ve la luz recién hoy, 14 días después de que fuera agredida por dos mujeres pre adolescentes que acuden al mismo establecimiento pero a la secundaria. Eran las 17.10 del miércoles 9 de mayo cuando “EC” se dirigía al aula luego de haber estado en el patio, junto a su hermana, en los minutos que le corresponden al recreo.
“Ella entraba al salón cuando ‘MM’ y ‘MA’ la agarraron del pelo, le rasguñaron la cara, la tiraron al piso y le empezaron a dar patadas”, describió Gladys la mamá de la niña agredida sin poder creer aún la situación por la que tuvo que pasar su hija.
Los padres de “EC” aseguran que las autoridades de la escuela estaban al tanto de que algo podía llegar a suceder entre su hija y las agresoras que, además de ir a la misma escuela, son vecinas del barrio.
Una amenaza en una hoja de cuaderno, plasticola sobre la silla en la que se sentaba la menor que recibió la golpiza y permanentes agresiones verbales preocuparon a la familia que, en más de una oportunidad, advirtió a Hernán González, director de la escuela, sobre un posible episodio pero sólo recibieron como respuesta “no pasa nada”, aseguran.
“No es la primera vez que estas dos chicas le pegan a alguien en la escuela”, indicaron los padres de “EC” e informaron que ya son cuatro las víctimas de estas dos jóvenes.
El primero de la familia en tomar conocimiento de lo que sucedió fue Abel, el papá, quien cuando recibió el primer llamado imaginó que algo malo había sucedido y temió por el cuadro con el que se iba a encontrar cuando llegara a la escuela. Por la noche Gladys, la mamá, llevó a su hija al Hospital donde la atendió el Doctor Gastón Crilicianelli, la revisó y le pidió que periódicamente concurra al nosocomio a controlar los golpes que recibió en la sien.
Hecha la denuncia y con los directivos al tanto de lo que había sucedido, la familia decidió informar a las autoridades distritales de lo que había ocurrido. “Belén (Yunes) mandó a un inspector a la escuela”, relataron y agregaron que “el mismo inspector había ido un día antes y había felicitado a Hernán por lo bien que estaban trabajando en la escuela”, contaron los padres quienes se sorprendieron porque nadie estaba en conocimiento de las amenazas que había recibido su hija a un mes de iniciado el ciclo lectivo.
La familia de la víctima tuvo la posibilidad de reunirse con el Inspector quien tras escuchar el relato del padre sólo ironizó diciendo: “Vos tenés la bola de cristal o sos adivino”. Minutos antes Abel relató las amenazas y los cruces que ya habían tenido las jóvenes.
Volver al núcleo del conflicto
Hoy se cumplen dos semanas desde la agresión y todavía “EC” no volvió a la escuela. El temor de sus padres, el miedo de la niña y la bronca de su hermana, que estaba en el lugar y también fue golpeada cuando intentó defenderla, impiden que la menor retome el ritmo habitual.
Minutos después de lo ocurrido el director reunió a las tres jóvenes en la dirección y, mientras “EC” sangraba por los golpes recibidos en el rostro, González le habría recriminado a la menor: “Ayer me vinieron a felicitar y hoy cagaste todo”. Los padres aseguran que el director nunca tomó intervención y que la única solución que propuso fue que “una de las dos se vaya” de la escuela.
Poco fue el apoyo que recibieron Gladys y Abel, sólo una madre de una compañera de “EC” se acercó y se puso a disposición para lo que necesiten. Desde la escuela llamaron varias veces para ofrecerles algún tipo de ayuda, pero la bronca hizo que la familia rechazara la “amabilidad”, de los docentes que hicieron oídos sordos ante el primer reclamo y ahora lamentan lo que le tocó padecer a la joven.
“Nosotros nunca quisimos que los chicos compliquen a los profesores”, señalaron Gladys y Abel, que tienen tres hijos que concurren al mismo establecimiento. Días antes habían sido citados por las autoridades porque sus hijas habían estado hablando con dos chicos tapial por medio y curiosamente nunca los citaron para buscar una solución al conflicto que terminó con una menor gravemente herida.
Por “linda”
Cuando La Opinión consultó los motivos por los cuales la niña pudo haber sido agredida la respuesta fue increíble: “Por linda”, sostuvo la alumna que también de acuerdo a las amenazas escritas recibidas pudo acreditar que existía una relación de envidia por parte de las agresoras.
