Acuerdan 15 años de condena para el pedófilo Cristian Varela
El profesor de patín acusado de abuso sexual y corrupción de menores será condenado a15 años de prisión en juicio abreviado, según informó a La Opinión el Fiscal Marcelo Manso, quien acordó la pena con el Defensor Oficial. Es la máxima cantidad de años que puede otorgarse como condena mediante ese tipo de trámite, que evita el juicio oral y público.
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El pedófilo Cristian Varela será condenado a 15 años de prisión en juicio abreviado, luego de que el Fiscal Marcelo Manso aceptara acordar esa pena con el Defensor Oficial Alejandro Ares, anque en principio prefería ir a juicio oral y público para logra una pena superior a los 20 años.
"Se pactó la máxima pena posible para un juicio abreviado", destacó Manso en diálogo con La Opinión este jueves, cuando confirmó la novedad respecto de la situación del pedófilo, acusado de abuso sexual y corrupción de menores de al menos 10 niñas.
Varela permanece alojado en el penal de máxima seguridad de Sierra Chica, donde esperaba la fecha para el juicio oral, ya que Manso consideraba que había elementos para que en debate el Tribunal impusiera una condena máxima para el acusado.
El Defensor Oficial había ofrecido el juicio abreviado con la pena máxima posible para ese trámite, 15 años de condena, pero Manso analizaba rechazarlo. Finalmente, de acuerdo a lo que establece el sistema judicial, diseñado para que ese tipo de figura prime por sobre los debates orales, el Fiscal acordó y pronto será la firma.
Cristian Varela tenía 42 años cuando fue apresado el 30 de mayo de 2014 mientras trabajaba en una perfumería cercana a su casa y puesto a disposición de la Justicia.
Era conocido por su participación en pruebas atléticas y de patín carrera. La mayoría de quienes lo trataban a diario no imaginaban lo que escondía. Una minoría sospechaba. Desde las publicaciones en Facebook hasta sus actitudes en los viajes con niñas, había demasiadas cosas raras.
La investigación del caso comenzó cuando la Fiscalía General recibió una denuncia con material fílmico y fotográfico que comprometía a Varela. El Ministerio Público Fiscal derivó a la UFI 7 de Gabriela Ates, quien en poco tiempo logró reunir elementos suficientes para pedir el allanamiento y la orden de detención.
A medida que fue avanzando la instrucción de la causa se sumaron pruebas cada vez más contundentes. Desde el momento en que la policía ingresó a la casa de Lavalle 39, los casos comenzaron a sumarse y abrieron nuevas instancias de investigación. Las víctimas se animaban a hablar y sus familiares a denunciar.
La técnica de Varela para cometer los abusos era similar en cada caso. A través de las redes sociales, por cartas o personalmente, el pedófilo seducía a las niñas para satisfacer sus perversidades. “No hay edad para el amor”, publicaba en su muro de Facebook.
Compartía la casa con su mujer, quien a pesar de aparecer en los videos y de convivir con el monstruo no fue aprehendida, porque la Justicia desestimó siempre los pedidos de imputación en su contra. Allí había material pornográfico con menores de edad, textos en los que relataba cada una de sus “conquistas” al punto de contar en detalle las prácticas sexuales a las que las sometía, y hasta fotografías diseminadas por todos los ambientes.
A pesar de que Varela es el único imputado en la causa judicial, la sospecha de que no pudo haber actuado solo siempre existieron. No sólo la cantidad de fotos de niñas sino también la colección de dibujos hechos por él mismo daba cuentas de que quien ingresara a la vivienda debería haber sospechado algo.
Allí había hasta diversos objetos de utilidad íntima y sexual, como así también vestimentas y ropa interior de menores, computadoras, pendrives, tarjetas de memorias, CD y cámaras de fotos que no estaban ocultos.
La investigación permitió establecer que el pedófilo Cristian Varela abusó sexualmente con acceso carnal de sus víctimas, a las que filmaba, fotografiaba y dibujaba en las escenas a las que las sometía. Además, los elementos secuestrados en la vivienda del pervertido permitieron confirmar su conexión con una red internacional de pedófilos.
Delitos contra la integridad sexual; abuso sexual de personas de uno u otro sexo menor de trece años mediante violencia, amenaza, abuso coactivo o intimidatorio de una relación de dependencia; abuso sexual por su duración o circunstancias de su realización, sometimiento sexual gravemente ultrajante para la víctima o acceso carnal por cualquier vía, son las características que se advirtieron en este caso.
