Activa, la Dirección de Rentas advierte antes a aplicar sanciones
En el último mes, el área que conduce Hernán Abatángelo, difundió una serie de temas que están fundados en ordenanzas vigentes y cuyo cumplimiento no siempre era respetado. En el último año y medio, entre aplicaciones y contacto directo, la Municipalidad logró reordenar aspectos que generaban múltiples quejas.
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El equipo de la Dirección de Rentas implementó en junio pasado un boletín informativo que, difundido por el área de prensa municipal, acerca a los vecinos a través de los medios de comunicación datos relevantes respecto de vencimientos, beneficios y ordenanzas vigentes cuyo incumplimiento se había convertido en una regla no escrita en el paisaje urbano local, por lo que necesitan un cambio cultural para que, sobre todo comerciantes, se ajusten a la norma.
El área que conduce el contador Hernán Abatángelo, cuyo equipo completan Hernán Contreras en Modernización del Estado y Gabriel Gaona como subdirector de Rentas, avanzó en aspectos de regularización del funcionamiento interno a partir de la mejora del equipamiento y la suma de tecnología acorde.
Con la idea de estar más cerca del contribuyente, el plan de comunicación de la Dirección de Rentas, que depende de la Secretaría de Economía, es sencillo pero efectivo: contar, convocar y avisar que hay ordenanzas que cumplir, con la advertencia de que cuando los controles sean más férreos no habrá lugar a quejas. “El que avisa no traiciona”, reza el dicho popular.
La verdulería termina en la puerta
La presencia de mercadería en las veredas de la ciudad fue durante mucho tiempo motivo de quejas de los peatones, quienes expresaban su descontento por la proliferación de elementos en exhibición que los obligaba a bajar a la calle para pasar.
En el último año y medio, la Dirección de Rentas e Inspección logró –en algunos casos a través de duras sanciones– que los comerciantes, sobre todo los verduleros, tomaran conciencia de que el uso del espacio público es un derecho de todos.
El área convocó a los comerciantes del rubro verdulería que no hayan regularizado su situación al respecto para que se presenten en la Municipalidad, entre las 8.00 y las 13.00, para dar cumplimiento a las ordenanzas vigentes.
La norma que rige el uso y ocupación de espacios públicos establece la prohibición de instalar “puestos de venta de frutas y verduras, tarimas, mostradores, vitrinas, bultos, cajones, envases, recipientes, artefactos y mercaderías en general y/o otros elementos de cualquier naturaleza”, con algunas excepciones.
Los negocios habilitados para la venta de frutas y verduras están autorizados a colocar “únicamente una tarima-exposición contra el frente del comercio o línea municipal de no más de un metro de ancho”, que debe estar “elevada como mínimo a 50 centímetros sobre el nivel de la vereda”.
La ordenanza impositiva vigente que establece un canon mensual para la colocación de forma transitoria de mercadería o bienes en veredas para su exhibición señala que las verdulerías deben pagar 219 pesos por mes si exhiben hasta 15 bultos. Si exceden esa cantidad, deben abonar $ 329 por cada bulto extra.
Hay casos que dan cuentas de que las inspecciones y, eventualmente, las sanciones dieron resultados. Una famosa esquina en la que un negocio había acaparado la vereda para extender su local, con cajones, balanzas y hasta una cortina de plástico que transformaba el espacio público en salón de ventas, ahora luce despojada, tras años de aprovechamiento comercial de lo que es de todos.
Ojo con los anteojos
“Está prohibida la venta ilegal de anteojos y materiales ópticos según la normativa vigente”, excepto en los comercios habilitados, recordaron desde Rentas.
El área advirtió que “en caso de detectar venta, se procederá a la clausura del comercio, así como decomiso y destrucción de los útiles y elementos secuestrados”, de acuerdo lo que manda la ley.
La comercialización de lentes de sol es habitual en comercios de otros rubros, como los kioscos, donde incluso se exhiben anteojos con aumento o lupas que ayudan a ver mejor, aunque carecen de habilitación para la venta de ese tipo de elementos.
La ley vigente establece que la venta de “anteojos protectores, correctores o filtrantes y todo otro elemento que tenga por fin interponer en el campo visual para corregir sus anomalías, sólo podrá tener lugar en las casas de ópticas habilitadas por el Ministerio de Salud de la Provincia”.
Además, señala que las ópticas habilitadas deben estar bajo la dirección técnica de un profesional que posea título o certificado habilitante, quien debe estar matriculado en el Colegio de Ópticos bonaerense. La ley procura el resguardo de la seguridad y la salubridad pública.
En busca de los infractores
La ordenanza Fiscal vigente establece que el Gobierno está autorizado a solicitar declaraciones juradas a los contribuyentes, con los datos y elementos necesarios “que permitan hacer conocer el hecho imponible y el monto de la obligación fiscal correspondiente” en cada caso.
En ese marco, el Estado puede requerir “informes de terceros” que “sirvan para inferir la existencia de tales “hechos imponibles”, referidos, por ejemplo a actos en “que hayan intervenido o contribuido a realizar”, algo que pueden solicitar a “personas físicas o de entes públicos o privados”.
Con esa norma en la mano, Rentas solicitó la colaboración de las empresas distribuidoras de bebidas alcohólicas, que deberán presentar en la Municipalidad un listado en el que figuren todos los comercios a los que les venden esa mercadería.
En la Dirección que conduce Hernán Abatángelo sospechan que hay negocios que carecen de habilitación comercial o de la cédula que permite la venta de ese tipo de bebidas, pero que igualmente adquieren alcohol en las distribuidoras para exhibirlas y comercializarlas al público.
Ante las dificultades para conformar un cuerpo de inspectores que recorra toda la ciudad, Rentas echó mano de la letra de la ordenanza Fiscal vigente y pidió la información a las empresas de reparto.
Además, advirtieron que habrá estricto control de la inscripción del Registro Provincial para la Comercialización de Bebidas Alcohólicas (Reba), luego de que personal de esa cartera, que depende del Ministerio de Seguridad bonaerense, multara más de 20 comercios el mes pasado.
Cumplir con la ley para celíacos
Una norma nacional obliga a los comercios gastronómicos a disponer al menos una opción de alimentos o un menú libre de gluten. En San Pedro rige una ordenanza que creó un Consejo Municipal del Celíaco, que dispuso la puesta en marcha de un registro municipal de establecimientos que elaboren y comercialicen alimentos libres de TACC.
Rentas convocó a los comercios a presentar su menú en la Municipalidad, para dar cumplimiento a la ley vigente. La ordenanza establece que el Estado local debe otorgar una identificación a cada establecimiento registrado, para que quienes padecen celiaquía lo sepan.
