Acondicionan los calabozos incendiados por los presos
Tres detenidos fueron trasladados tras el incendio registrado en los calabozos de la Comisaría local. Reclamaban mejores condiciones porque en ese momento había 17 personas, y por eso encendieron ropas y frazadas. Aunque el Capitán Romano dijo que las causas siguen en investigación, no se descarta un intento de fuga. Dos presos sufrieron principios de asfixia al igual que un policía, mientras que otro agente presentaba quemaduras en sus manos.
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“Para esta semana tiene que estar sí o sí en condiciones” dijo el Capitán Jorge Romano, sobre el calabozo que, el viernes, tres presos incendiaron en un posible nuevo intento de fuga que se registró dentro de la Comisaría y está en plena investigación.
El sector en cuestión, está siendo refaccionado con la mayor celeridad posible para contar con la cantidad de espacio adecuado para albergar detenidos, pero mientras tanto los tres responsables de iniciar el fuego fueron trasladados a distintas comisarías de la zona, uno a Baradero, otro a Capitán Sarmiento y el tercero a Ramallo. Uno de ellos, regresó a San Pedro en la jornada de ayer y otros dos siguen en Baradero, con un pedido especial para que no vuelvan a provocar disturbios.
Si bien los motivos del incendio no fueron confirmados, el Capitán Romano reconoció que no sería descabellado pensar en un nuevo intento de fuga, teniendo en cuenta que el principal responsable de este nuevo suceso es quien protagonizó el último escape de la Comisaría. El Jefe policial dijo que este detenido –un sampedrino con variados antecedentes- mantenía diferencias con otro preso alojado en esos calabozos y también esto podría haber sido uno de los motivos. Pero también reconoció que esa tarde –alrededor de las cuatro-, se registró un incidente menor por el que se decidió custodiar los calabozos con dos imaginarias, cuando en general sólo uno lo hace.
Lo que los presos están reclamando son visitas de contacto con sus familiares. Esto quiere decir que puedan recibirlos en un espacio cómodo y mantener un contacto físico en la medida que lo permite el Ministerio de Seguridad, pero actualmente el número de alojados impide que se desarrollen las visitas de esa manera. El Jefe Distrital Eduardo Roleri confirmó que el número total de presos era de 17 cuando ocurrió el incendio, pero en otras ocasiones ha sido notablemente superior sin que se registraran estos problemas.
Romano dijo que los presos están alojados en las condiciones que dispone el Ministerio y que en general, se quejan “porque quieren estar del lado de afuera, pero eso lo dispone la justicia. Siempre que están sujetos a procesos, los detenidos, reclaman esto”.
Llama la atención que este suceso ocurrió en una de las pocas oportunidades en que el nuevo jefe de la Comisaría estaba ausente, porque ese día Romano había viajado a buscar a su familia y regresó horas después.
Además de la investigación penal que realiza la fiscal Gabriela Ates, se inició un sumario administrativo para deslindar responsabilidades del personal que intervino en ese momento. Pero Romano descartó negligencias, y en contrario, destacó la excelente actitud y rapidez de todos los agentes que intervinieron para sofocar el principio de incendio.
“No podemos impedir que fumen”
El incendio dentro de los calabozos se registró alrededor de las 19,30 horas. Como los colchones de las celdas son ignífugos, los presos prendieron fuego ropas y frazadas, generando rápidamente un denso humo que cubrió casi la totalidad del edificio. Como la mayoría de los alojados fuma, contaban con encendedores o fósforos. “Porque es imposible pedirles que no fumen” explican desde la dependencia.
Los agentes que estaban de servicio, con los matafuegos de la misma Comisaría, sofocaron las llamas antes de que llegaran los Bomberos y algunos vecinos que se acercaron para colaborar alertados por el humo.
Los más afectados por el suceso fueron dos detenidos que tuvieron que ser atendidos en el Hospital con principio de asfixia, y dos policías. Un agente presentaba quemaduras de primer grado en manos y brazos, y otro se desvaneció a causa del humo, pero en cuestión de horas se había restablecido a la tarea tras una rápida recuperación.
El peritaje estuvo a cargo del Jefe del Cuerpo de Bomberos de Policía de San Nicolás, el Inspector Claudio Sarlo, quien además certificó que se tomaron las medidas que dispone el Ministerio para estos casos. Ahora, la celda está siendo refaccionada porque, por supuesto, sus paredes quedaron totalmente ennegrecidas tras el siniestro.
