21 años viviendo con identidad equivocada
Un extraño caso atraviesa una joven que hace cuatro meses tomó conocimiento de que vivió toda su vida con el número de documento erróneo. Alguien confundió los números y le jugó una mala pasada a Yesica García que hace meses lucha por dejar constancia de su maternidad y que quien está casada con su marido es ella y no una catamarqueña.
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Yesica García fue a realizar un trámite común y corriente: cambiar el DNI, y cuando en el Registro Civil le solicitaron el documento viejo le comunicaron que ese no era su número y que pertenecía a una joven oriunda de Catamarca. El día que la anotaron por primera vez alguien confundió un 6 con un 8 y la hicieron vivir una vida que no le pertenece. Tras la inexplicable noticia se sucedieron miles de trámites que Yesica debió atravesar para acreditar que todo lo que hizo en los últimos 21 años lo hizo ella y no la catamarqueña.
“Tengo 21 años de mi vida para cambiar”, relató Yesica a La Opinión y aseguró que luchará para acreditar todo lo que hizo en su vida. Para dar constancia de lo insólito que es el caso que le toca atravesar, la joven explicó que físicamente cursó el secundario pero que legalmente no hay nada que lo compruebe.
El tema que más la aqueja es que su hija no figura como suya sino como de su marido y la joven catamarqueña que desconoce la historia de Yesica García que desperdició tres días de su nueva vida caminando entre la Clínica San Martín y el Registro Civil para obtener la constancia de la partida de nacimiento de la menor, que aún no consiguió.
Hace poco más de una semana Yesica consiguió su nuevo DNI, el que debió tener toda la vida, pero nadie le retiró ni anuló el otro por lo que hoy por hoy carga con los dos. “Mis padres me han educado bien porque sino yo puedo ir al banco, solicitar un crédito y que lo pague la otra chica”, indicó García quien no puede creer que está historia tenga tantas vueltas.
En cuanto a los reclamos la damnificada contó que se acercó hasta el Juzgado de Paz donde le comunicaron que allí no se tratan temas como el de ella sino que sólo se atienden casos de violencia de género, tema de alimentos tras separaciones. “Sólo casos extremos”, aseguró.
Mientras teme que en algún momento la policía la pare por al calle, no entiendan su historia y la detengan por falsificación de documentos o doble identidad, Yesica aseguró que tiene como meta luchar por la identidad de su hija.
