100 años de educación en Pueblo Doyle
Por la escuela del Paraje transitaron decenas de generaciones de alumnos que encontraron la oportunidad del aprendizaje en la pujante zona rural que ancló en el corazón de las familias que la sintieron tan propia como a sus maestros y maestras. A un siglo de pensar en el loteo que conformaría un pueblo, la educación fue considerada el primer escalón para el progreso.
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El acto fue más que emotivo, la concurrencia acotada y precisa a la gran familia de la comunidad educativa de Pueblo Doyle pero los recuerdos se aferraron a un pasado no tan lejano pero posible en materia de la cercanía de los pueblos rurales al sistema educativo que ahora con rutas y transporte parece más accesible en distancia y lejano en aprendizaje o sacrificio.
“Creada por resolución ministerial a fines de 1915 y por iniciativa de Don Cristóbal Doyle, José Fernández Naya, y Doña Margarita Gorostiaga de Pildain, comenzó a funcionar en el año siguiente”, la escuela N° 23, escribe en su crónica Néstor Fernández tomando datos de un viejo compendio del cincuentenario y deslizando su propio orgullo como corresponsal de este semanario desde 1992.
“Su primer Director, el joven Víctor De Sensi fue designado en Agosto de ese año y se trasladó desde San Pedro al lugar dónde funcionaría la Escuela, en cercanías a la recientemente instalada estación del Ferrocarril Central Córdoba señalada con el Km. 158, del antiguo paraje denominado “Desvío Fernández”, exactamente en la esquina noreste que forma la actual ruta 191 y el camino de acceso a Ingeniero Moneta. Allí se alzaba tímidamente orgullosa la Escuela Nº 23, más nombre qué Escuela, pero marcaba el avance del progreso y la cultura”, completa la memoria del cronista que el sábado cuando llegó “un poco tarde por el trabajo” se encontró con vecinos que desde hace años no viven en la zona.
Los datos históricos continúan. “Luego José Fernández Naya y Cristóbal Doyle adquieren una parte de los campos de la Estancia Bella Vista y proceden a un rápido loteo para crear el pueblo, cuyo trazado y mensura estuvo a cargo de Juan Doyle en el año 1922, reservando con especial cuidado los lugares para las obras de interés, como la Escuela, la Estación del FF.CC. y la plaza que actualmente es cancha del Club Sportivo Doyle”, todo un hito en la planificación urbana para el conocimiento que albergaban los pioneros de la zona.
“La precaria Escuela cumplió sus funciones allí hasta el año 1926, en que debido a los desvelos y preocupaciones de un grupo de vecinos y de las gestiones realizadas por Alejandro Maino se construye el edificio que ocupa actualmente sobre el terreno que a tal efecto donara Cristóbal Doyle”. Desde entonces a la fecha pasaron todas las generaciones por las aulas que este sábado fueron nuevamente recorridas por los asistentes junto a los niños que actualmente cursan sus primeros años en el colegio. Allí estuvieron también las autoridades locales y referentes de educación de todos los ámbitos. Hubo globos, torta, banderas y una larga jornada en la que la presencia de un hombre con 96 años cumplidos en el lugar se transformó en epicentro de los recuerdos.
Al mencionar el nombre de los maestros que marcaron los comienzos del establecimiento, Néstor Fernández brinda datos que pudo rescatar de una pequeña publicación que se editó en ocasión de las bodas de oro. “Nacido en San Pedro en el año 1898, Víctor de Sensi ingresó en la Escuela Normal egresando en 1913 a la edad de 15 años, perteneciendo a la primera promoción de dicho establecimiento, en 1915 fué designado Director de la naciente Escuela Nº 23 dedicándose de inmediato a la obra de organizar y ganar alumnos para ella”.
Un detalle que pocos conocen es que “en el año 1948 se instala el 6º grado, y en 1962 se impone el nombre de Bartolomé Mitre, emplazando el busto que había llegado allí por razones fortuitas o bien desplazado de quién sabe dónde por razones políticas”.
La historia reciente dice que “Por los años 90 las instalaciones fueron cambiando, se cerró la galería de cuatro arcadas y luego se amplió con más salones”, sin demasiado respeto por la arquitectura y estética histórica”.
“Hoy después de 100 años su estructura se encuentra reluciente, durante todo ese tiempo, el trabajo y la dedicación de los docentes, alumnos y la comunidad, la mantuvieron siempre con un muy alto nivel de comodidades, cuidándola con especial orgullo”.
En cuanto al encuentro organizado desde hace meses para el pasado sábado, Néstor dijo: “Una fiesta espléndida coronó el centenario, donde ex alumnos y docentes, se emocionaron hasta las lágrimas en reencuentros con momentos inolvidables, la presencia de las autoridades de Consejo Escolar y el Intendente Municipal, hubo videos, exposiciones de fotos, trabajos de los chicos, la clásica torta, un generoso lunch, la presencia del ex Director Enrique Romagnano de 81 años y ex presidete del Consejo Escolar tras el regreso de la democracia; desde Buenos Aires se acercó un ex alumno muy especial, egresado en 1933 el Sr. Abelardo Torrens con sus muy bien llevados 96 años, …casi los años de la Escuela”.
Acaración del Corresponsal: Gran parte de la nota es reproducción de un pequeño libro de conmemoración de los 50 años.
