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Publicado el: Jueves, Marzo 14, 2019 - 17:28

Puerto: las empresas solicitaron procedimiento preventivo de crisis para suspender a los empleados

Como anticipó La Opinión, las empresas Estibaje San Pedro y Sucesión Saliva presentaron la solicitud, que incluye la suspensión por 75 días del personal en relación de dependencia. Los sindicatos están en alerta y esperan que quienes trabajan en cada carga sean notificados, aunque para las compañías no son "empleados" propiamente dichos. Aguardan por la posibilidad de trabajar con buques fruteros que van a España e Italia, que representan alrededor del 40 % del total de la temporada.

La situación provocada por la decisión de la empresa rusa Baltic Shipping de dejar de operar en el puerto de San Pedro para llevar sus cargas de fruta a Campana tuvo este jueves un capítulo importante en la delegación local del Ministerio de Trabajo.

Como adelantó La Opinión, las empresas Estibaje San Pedro y Agencia marítima Saliva solicitaron un procedimiento preventivo de crisis, un proceso previsto en la ley mediante el que, ante una causa de fuerza mayor o por falta o disminución de trabajo no imputable al empleador, se pueden tomar medidas como despidos con pago de la mitad de la indemnización o suspensiones.

En este caso, las empresas presentaron el pedido para suspender sin goce de haberes y por 75 días a los trabajadores en relación en dependencia: Estibaje San Pedro suspendería a tres empleados y dejaría a uno con media jornada; y Sucesión Saliva haría lo propio con 12 suspensiones y tres reducciones a la mitad del día laboral.

El abogado José Benito Aldazabal se presentó por parte de las empresas y ahora es el Ministerio de Trabajo bonaerense, con sede en La Plata, el que debe analizar si se cumplen los requisitos para aplicar el procedimiento preventivo de crisis.

Además de esos 20 empleados en relación de dependencia, está la gran masa de trabajadores portuarios que cumplen tareas cada vez que hay un buque en el puerto y que desde hace unos años, respaldados por los sindicatos, buscan en la Justicia que se los reconozca como trabajadores "permanentes con prestaciones discontinuas".

Son estibadores, maquinistas, apuntadores, capataces, entre los que hay personas que tienen entre 15 y 20 años de antigüedad. Mientras dura la temporada de frutas, entre marzo y noviembre, trabajan y cobran por sus tareas. En el verano, perciben 15 "jornales garantizados", haya o no buques que cargar.

Para los sindicatos, ese vínculo laboral no es "eventual" y debería ser reconocido. La disputa legal en relación a ese punto aparece ahora con mayor fuerza, puesto que en este marco de 75 días de suspensión, no fueron tenidos en cuenta. 

"Nosotros consideramos que son trabajadores permanentes con prestación discontinua  y exigiremos a las empresas que informen la situación laboral, también puede haber medidas sindicales", informaron desde la Fempinra, cuyo titular, el concejal Matías Franco, faltó a la sesión del HCD para participar de la audiencia junto al asesor legal, Carlos Casini.

"Proponen suspender a todo su personal por 75 días, sin sueldo, a la espera de si viene una nueva carga. Es algo totalmente disparatado, que obviamente no aceptamos", señaló Casini ante la consulta de La Opinión tras la reunión en el Ministerio de Trabajo.

La "nueva carga" a la que hace referencia no es, en realidad, tan nueva sino que forma parte del mismo paquete anual de buques fruteros. El cítrico que sale del país tiene dos destinos: Rusia, por un lado, y la Unión Europea (España e Italia), por el otro. La segunda podría seguir cargándose desde San Pedro.

Las decisiones respecto del servicio de exportación de cítricos a Rusia recaen sobre el armador, el dueño de los buques, la empresa rusa Baltic Shipping, que, a pesar de las negociaciones y el viaje a San Petersburgo de seis funcionarios sampedrinos, resolvió operar desde Campana.

Esa carga representa alrededor del 60 por ciento del total de cítricos argentinos que se exportan. El 40 por ciento restante es el que va a España e Italia y las decisiones respecto del servicio pasan por una especie de cámara de exportadores que nuclea, audita y certifica el sello de calidad All Lemon.

La fruta que va a la Unión Europea es más cara y tiene requisitos más rígidos. All Lemon es la responsable del servicio de exportación y son ellos quienes deciden a través de qué navieras y desde qué puerto exportan. Ante ellos, los operadores locales buscarán que al menos ese 40 por ciento continué en San Pedro.

Esa operatoria comienza a fines de mayo, es decir dentro de 75 días, el mismo lapso por el que las empresas piden suspender a sus empleados sin goce de haberes. El cálculo de los sindicatos es que están en riesgo entre 150 y 200 puestos de trabajo directos.

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