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Edición 1386
Publicado el: Jueves, Octubre 25, 2018 - 10:26

Los médicos que enferman con sus sueldos y las horas que no cumplen

Profesionales que trabajan en el hospital y centros de salud que se sumaron al paro de Cicop durante las últimas semanas perciben haberes de entre 50 y 110.000 pesos. Desde que la Secretaría de Salud comenzó a exigir que declaren en una planilla las horas que efectivamente trabajan, se desató una verdadera batalla respecto de aquellos que no cumplen sus horarios.

Médicos que declaran cumplir funciones en Centros de Salud y en el Hospital están en la mira del gobierno desde que se negaron a dejar constancia escrita de los horarios en los que desempeñan sus tareas y se sumaron a los paros que la Cicop dispuso en el territorio bonaerense.

El gobierno de Cecilio Salazar parece dispuesto a poner fin a los abusos que se generan cuando los profesionales abandonan sus lugares de trabajo para atender sus actividades en el sector privado.
Para tomar medidas, el secretario de Salud, Guillermo Sancho, ya tiene instrucciones precisas: que se cumplan los horarios por los que el municipio paga. Si no es en los centros de atención primaria, que sea en otros servicios del Hospital.

Esgrimen un ejemplo con el que ilustran la situación de un profesional que “gana 2700 pesos la hora, porque sólo cumple cuatro por semana y encima hace paro”. La cifra es producto de una división que La Opinión no puede constatar, pero que bien se parece a la de algunos documentos que ahora están bajo la lupa.

Los sueldos que percibe el grupo de médicos se establecen entre los 50.000 y los 100.000 pesos. En algunos casos apenas trabajan para la comuna la mitad de las horas por las que han sido contratados, o menos.

Basta con remitirse a la carpa de protesta que montaron en las puertas de la Guardia del nosocomio durante los últimos meses de la gestión de Fabio Giovanettoni por falta de pago en término. Fue allí cuando comenzó a
resquebrajarse el frente que habían conformado ante la angustia de los pacientes que demandaban atención. A poco de asumir la gestión Salazar, y con los sueldos depositados en fecha, las medidas de fuerza fueron más esporádicas. Pero los abusos de “cobrar bien en el sector público para trabajar en el ámbito privado” nunca se revirtieron.

Ahora, la decisión de evaluar el cumplimiento de las horas que efectivamente están contratadas con cada profesional se mantuvo firme desde que en las últimas semanas el Dr. Guillermo Sancho anunció que estaba dispuesto a “dar batalla” en procura de ordenar las cuentas.

Sueldos con números puros y duros

A la hora de brindar ejemplos antipáticos, las cifras hablan por sí mismas. Su publicación no discute la idoneidad, la capacidad o el profesionalismo. En el sector público los números son puros y duros; son patrimonio de los contribuyentes que para eso eligen representantes que administren los recursos. Hecha la aclaración, que bien vale para cualquier persona que se desempeña en el Estado, analizamos la composición de algunos sueldos.

Los básicos de los profesionales de la salud son bastante bajos: están los que parten de los 14.000 a los de 19.058,81, que corresponden a quienes tienen la categoría 15 con 48 horas semanales. A ellos se les suma la antigüedad, las bonificaciones y las “sumas extras”.

Entender una liquidación de un médico del Hospital es bastante complicado porque los renglones de esas bonificaciones en algunos casos superan los seis. Las hay por acuerdos, remunerativas, no remunerativas y hasta un “fondo estímulo” con el que “se estimula todo”, porque es de 3.793 para algunos, de 4.606 para otros o de 4.470.  ¿Qué tienen en común? Que lo perciben todos, sea cual sea su comportamiento.

Las sorpresas llegan cuando se analizan las guardias y las extras. Es difícil imaginar a un empleado cumplir sus 48 horas semanales y pensar que además estará cumpliendo guardia de lunes a viernes por 26.720 pesos, a las que además puede sumarle la de los fines de semanas y feriados por 13.940 o por 8.937 sin percibir que algo no cierra al menos en días de 24 horas, en los que se los ve en clínicas o consultorios muy apurados.

Pero hasta aquí sólo se cuenta una parte, porque si hay algo aún más llamativo es corroborar que en las liquidaciones además de lo apuntado –básico, antigüedad, bonificaciones por título y otras dispuestas por “acuerdos” o “especialidad” a las que se suman las guardias– aparecen otros dos ítems y no como excepción, sino como regla.

Están los que cobran un sueldo de $ 68.000 brutos y 53.700 de bolsillo que tienen un recibo adjunto que consigna ni más ni menos que seis guardias de lunes a viernes por 20.040. A esas le suma guardias de sábado, domingo y feriado por 8.397 y, como si fuera poco, el mismo talón reporta 5.790 pesos por reemplazos de guardia de lunes a viernes y 13.940 por reemplazos de sábados, domingos y feriados. Cualquiera se preguntaría
cuántas horas tiene la semana de ese profesional: o no duerme o no vive.

No es el único y tampoco pueden identificarse a los beneficiarios, porque no es la intención, pero le pasa lo mismo a quien tiene un básico de 18.165, con una categoría 13 y una carga de 48 horas por semana. Al cabo de sumas y restas lleva a su casa unos 93.000 pesos que se componen de más tiempo que dinero.

Ese caso es un fenómeno, porque en la liquidación extra hay guardias de lunes a viernes por 21.028; guardias los sábados, domingos y feriados por 3.776 y, después, reemplazo de guardias de lunes a viernes (los mismos, lunes, martes, miércoles, jueves y viernes por los que hace guardias ya que tiene siete de las primeras y cuatro de estas últimas), y el reemplazo de guardias de sábado y domingos y feriados que cumplió en seis oportunidades por 41.820. Algo no cierra en la vida de este súper galeno. O se reemplaza a sí mismo cuando falta.

No toda la culpa es de los profesionales. Existen muchos antecedentes de pactos para atender tal o cual servicio, pero sólo hay una verdad: la guardia de urgencias y la de pediatría sirven “tanto para un roto como para un descosido”.

Atienden las 24 horas, salvan a los que cumplen o no cumplen con sus especialidades pero además cubren el mayor agujero del sector privado, las obras sociales y las prepagas que no disponen en clínicas más que de algún practicante que ni se anima a llamar a un médico de cabecera para no molestarlo. Para eso está el hospital, su ambulancia y su personal dispuesto a salvar vidas. Eso es lo que pagan los contribuyentes.

Cabe aclarar que los mayores problemas se registran en los centros de salud, donde la prevención y atención primaria es imprescindible para morigerar la alta demanda en los servicios de guardia general y de pediatría que a diario se resienten porque los pacientes no encuentran respuestas en los consultorios que funcionan sólo de mañana y en horarios restringidos por el incumplimiento.

Allí también hay tela para cortar. En algunos casos van a marcar tarjeta y dejan a las enfermeras a cargo, en otros se presentan en días salteados y en los más salen corriendo por alguna urgencia que los reclama.

Aquí un caso de los más paradigmáticos porque la dedicación es exclusiva: un sueldo bruto de 90.059 al que se le suma otro de 11.384 por reemplazos de guardia de lunes a viernes, con los descuentos y aportes son 76.700
en mano. Todos pagan impuestos a las ganancias y los afiliados a Cicop aportan al gremio 1201.35.

El análisis de La Opinión, reiteramos, no pone en tela de juicio la justicia de la remuneración sino la perversidad del comportamiento para con la salud pública a la que se deteriora día a día con estas conductas. Los paros a nivel provincial se hacen sentir, pero en el hospital de San Pedro segurá habiendo médicos que cobran bien, atienden cuando pueden y cumplen mal con sus obligaciones.

La responsabilidad está en la conducción y el control, pero desde hace más de dos décadas ha quedado al arbitrio de quienes manejan la salud de todo el pueblo y en todos los mostradores.

Los contribuyentes tienen derecho a saberlo porque este hospital es municipal y el mayor porcentaje de presupuesto en sueldos alcanzaría para una atención full, de 24 horas, los 365 días del año en el nosocomio y todos los centros de salud del partido.

EDICION IMPRESA #1411
Miércoles 17 Abril 2019

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