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martes, enero 25, 2022
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La máquina de escribir braille para Zoe ya está en el país, enviada desde Miami

Diego Rodríguez, el sampedrino que reside en Estados Unidos, habló el sábado en Sin Galera para contar cómo fue que, tras conocer las iniciativas solidarias a través de La Opinión, decidió sumarse y comprar la máquina, que este lunes llegó al país para que Zoe la pueda utilizar al comienzo de clases.

 

"La alegría no nos entra en el cuerpo", dijo Leonela, mamá de Zoe, en el aire de Sin Galera el sábado, cuando la niña no vidente tenía frente a sí una máquina de escribir braille de origen checo que una persona que la utiliza decidió facilitarle. Esa mañana, desde Miami, escucharon en el programa la voz de Diego Rodríguez, el sampedrino que vive en Estados Unidos y compró una Perkins usada en e-bay para enviar a San Pedro y que este lunes llegó al país.

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Las iniciativas solidarias para ayudar Zoe, que tiene 7 años y comenzará el 2 de marzo a cursar el tercer grado de la escuela primaria, se reprodujeron en la ciudad y llegaron a Miami gracias a las amistades de juventud que Diego Rodríguez conserva en San Pedro. Sin dudarlo, buscó la máquina y la compró. El sábado, después de hablar al aire en Sin Galera, la llevó a un piloto de la empresa aérea Lan, a través del piloto sampedrino Luis Paz, para que vuele con él hasta Buenos Aires.

"Dieguito", como lo conocen todos a este sampedrino traductor público que vive desde hace 18 años en Estados Unidos y a quien en la ciudad se lo conoce por su familia —es hijo de un histórico sodero de calle Bottaro y hermano de un referente de la apicultura— y por ser desde fines de los 80 uno de los guitarristas de rock más virtuosos de la escena, a la que llegó, como tantos pibes de la época, de la mano del gran Leo "Coyote" Belotti, se enteró de la situación de Zoe gracias a su habitual lectura de La Opinión, medio que consulta a diario para estar conectado con su pueblo natal.

"Estaba en mi trabajo, me puse a leer un rato la página de La Opinión, vi la nota de lo de Zoe y toda la movida de juntar fondos para la máquina y se me ocurrió contactarme con Cintia, que es una de mis mejores amigas, tenemos un grupo de WhatsApp de la promoción de la escuela Normal de 1990, y la contacté, le pregunté si se habia enterado de esto y le propuse que hagamos algo, yo iba a donar una suma de dinero y en el medio me puse a mirar por e-bay si había una maquinita y encontré una a un precio muy accesible", relató.

El problema era hacerla llegar a San Pedro. "Cintia me dijo que la compre, me empujó para hacerlo, y que buscáramos la manera de llevarla", contó. Allí comenzó una tarea de contacto con la madre, con La Opinión, con una maestra integradora que fue compañera de colegio de ellos y que les dio el OK. Compró la máquina, la probó, certificó que funcionara correctamente, consiguió y colocó una pieza que le faltaba, y comenzó, entre sus excompañeros de secundaria, la búsqueda para hacer llegar el aparato a las manos de Zoe.

"La admiro mucho, sé que tiene muchas ganas de ir al colegio y ojalá que esta manito que mucha gente esté dando la ayude para seguir su educación y cumplir sus sueños", le dijo Rodríguez a Zoe, que hace unos meses tuvo un percance con su bastón y lloraba porque temía no poder ir a la escuela. El bastoncito también fue donado, en su momento, a través de Facebook.

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Cintia Masé se emocionó al aire por el gesto de su compañero de colegio y agradeció a todos los de la promoción 1990 que ante la propuesta de "Dieguito el rockero", como le llaman, se sumaron sin dudarlo y dieron lo suyo para que la máquina de escribir braille que necesitaba Zoe se hiciera realidad antes del comienzo del ciclo lectivo.

Diego Rodríguez es traductor público. Hijo del reconocido sodero Roberto Rodríguez, hermano de Clarisa, dermatóloga que vive en Capital y de Alexis, el referente local de las cooperativas apícolas. Al terminar la secundaria se fue a estudiar a Buenos Aires, donde se recibió y trabajó hasta que en 2002 decidió probar suerte en Estados Unidos y desde entonces vive en Miami, donde montó su propia empresa de traducciones, Tranlanguage.

"Si no hubiera salida la nota en La Opinión yo no me hubiera enterado, mucha gente no se hubiera enterado, así que estoy muy agradecido por eso", destacó Diego Rodríguez desde Miami antes de terminar la comunicación telefónica en Sin Galera, tras la que llevó la máquina en un bolsito que su hija regaló para Zoe.

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