Las gestiones del Dr. Roberto Movsessian al frente del Círculo Médico, siguen siendo insuficientes, frente a un grupo de profesionales que se resisten a concebir algunos cambios como la incorporación solicitada recientemente por una Clínica Oftalmológica.
El crecimiento de la población profesional y las especialidades, siguen siendo un contratiempo importante para quienes se niegan a compartir los convenios con las obras sociales que impiden que por fuera de la entidad, se cobren honorarios.
Por ejemplo, el PAMI, aún no ha logrado su acuerdo y por lo tanto, se siguen demorando decisiones que ponen en severas dificultades a los pacientes. De todos modos, las autoridades de la Obra Social de los Jubilados ya se han encargado de amedrentar a sus afiliados para que “no sigan protestando por los medios”, algo que los centros que los representan han “acatado” mansamente.
La pasada semana, la renuncia del Dr. Daniel Creus, llegó a la Mesa Directiva de la entidad. “Así no se puede seguir”, comentaron quienes estuvieron cerca de la decisión que en muchos de los casos cuesta la separación definitiva de lo que ya califican como “la cofradía de los talibanes”. La extrema expresión, no ha sido inventada por este medio, sino escrita prolijamente en los fundamentos de un juicio que se ventila en los tribunales de San Nicolás.
Pese a la negativa de sus integrantes y al “boca a boca” con el que descalifican las publicaciones de este medio, las relaciones no pueden estar peor y el concepto que los pacientes van formando cuando estas notas ganan la calle, comienza a pensarse en un sistema de salud público con mejores alternativas para atender al sector privado.
Un funcionario de Salud, admitió hace pocos días que si se abre un centro público con “buena hotelería” para los internados, utilizando las instalaciones y aparatología del Hospital, nadie dudaría en su elección generando una excelente facturación al nosocomio, incluso convocando a especialidades con las que hoy no se cuentan.
La Clínica Oftalmológica
Hasta el momento, el titular del emprendimiento, no está dispuesto a darse por vencido.
Decenas de “sugerencias” recibió, tras la difusión pública del caso, sin que retroceda ni un milímetro para seguir la lucha en la Justicia por su derecho a ejercer la profesión en San Pedro.
Según trascendió, en pocos días estará lista la presentación de un litigio que se sumará a otros que ya están en curso. El Dr. Marceillac demandará por una cuantiosa suma al Círculo y lejos de darse por vencido, atiende personalmente el teléfono y a los pacientes que en muchos casos desisten de su consulta, porque deben hacerlo en forma particular ya que está impedido de facturar a las principales obras sociales incluidas algunas prepagas, que por presiones de la entidad médica suelen demorar más de la cuenta en incluir el nuevo servicio en sus cartillas.
De todos modos, el Círculo parece estar preparando otra artillería. Al menos, hay un profesional que dice tener una gruesa carpeta para descalificar al oftalmólogo que ha realizado una cuantiosa inversión en San Pedro.
Acuerdo con OSECAC
La renuncia de Creus, que aún no ha sido aceptada por la mesa directiva, vino acompañada de una buena noticia.
Al ser desde hace dos años el encargado de los acuerdos con las obras sociales, logró destrabar y poner en marcha la atención a los afiliados de OSECAC. Los empleados de comercio que, en los últimos años, migraron hacia otros sistemas de atención de salud o al Hospital, podrán volver ahora a contar con sus beneficios.
Al ser consultado sobre su dimisión, Creus dijo que está realizando varios cambios en su vida profesional y necesita tiempo para abocarse junto a los Dres. Movsessian y Gutierrez a una nueva etapa de administración en la Clínica San Martín, anunciando además el traslado de su consultorio particular a inmediaciones de ese centro asistencial.
